Los omega-3 ayudan en la reducción de la presión sanguínea en adultos jóvenes, definiendo el “envejecimiento saludable”. 

El Índice de Omega-3 es una prueba diagnóstica en sangre que mide la presencia de estos ácidos grasos, imprescindibles para la prevención de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. Este test fue desarrollado por los doctores William Harris y Clement von Schacky.

Una nueva investigación que utiliza el test del Índice de Omega-3 demuestra que los niveles más elevados de los ácidos grasos Omega-3 se correlacionan con una menor presión sanguínea en adultos jóvenes saludables. Esto podría abrir nuevas oportunidades para los suplementos de omega-3 en el apoyo de los resultados  positivos en la salud a largo plazo.

La investigación se publicó recientemente en la revista científica Hypertension. El estudio fue realizado por un equipo de investigadores alemanes y suizos entre los que estaba el Dr. Clement von Schacky, que fue co-desarrollador del Índice de Omega-3 junto al Dr. William Harris.

 

Presión sanguínea saludable en los adultos más jóvenes

Los investigadores estudiaron a un grupo de individuos de 25-41 años de un peso corporal normal y que no tenían otros factores de riesgo de presión arterial alta como la diabetes. Cuando midieron la presión sanguínea sistólica y diastólica, descubrieron una relación significativa y clínicamente relevante entre las lecturas bajas de presión sanguínea sistólica y diastólica y los niveles de omega-3 en comparación con los individuos que se encontraban en los cuartiles más altos y bajos del Índice de Omega-3.

Cabe señalar, como observación general, que los valores del Índice de Omega-3 para esta cohorte, compuesta por más de 2.000 individuos suizos que cumplían con el criterio establecido, estaban por debajo de los niveles considerados óptimos. La lectura media era de 4,58% y las lecturas cubrieron un rango bastante estrecho. El profesor Harris afirma que un 8% es lo que la gente debería obtener para disfrutar de la mejor protección que los omega-3 pueden ofrecer frente a las enfermedades cardiovasculares y otras condiciones.

El profesor Harris, que enseña en la Escuela de Medicina Sanfor en la Universidad de Dakota del Sur (EE.UU), dijo que este estudio amplía las relaciones conocidas con el Índice de Omega-3 a un nuevo grupo poblacional.

“En el estudio Framingham observamos que había relación entre el estado de omega-3 y la presión sanguínea. Observar esto mismo en gente más joven es lo que es novedoso”.

“Normalmente, con el avance de la edad incrementa la presión sanguínea y las arterias se ponen rígidas. Hay una trayectoria de la presión arterial a lo largo del tiempo que está relacionada con el nivel de omega-3”, dijo.

 

Riesgo de prehipertensión

La reciente investigación abre la puerta a una potencial protección cardíaca más temprana de los omega-3. En otras palabras, mantener la presión sanguínea más baja, incluso en individuos que han sido diagnosticados con presión sanguínea alta per se, podría producir mejores resultados de salud años después. En este sentido, el denominado “envejecimiento saludable” puede empezar a cualquier edad.

Controlar la presión arterial es uno de los factores principales hacia la reducción del riesgo de alterar la condición de la salud. Esto va desde la insuficiencia cardíaca congestiva hasta condiciones más graves como los derrames cerebrales. De hecho, mucho profesionales de la salud consideran a la denominada “pre-hipertensión” como algo tan dañino como la propia presión arterial alta.

Incluso investigaciones recientes han empezado a relacionar la presión arterial elevada con el aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Cada vez se está reconociendo más la relación entre la enfermedad vascular y la demencia. Por lo que tener una buena presión sanguínea no es solo fundamental para la salud del corazón sino también para la salud cerebral.

 

Referencias

Filipovic MG, Aeschbacher S, Reiner MF, Stivala S, Gobbato S, Bonetti N, Risch M, Risch L, Camici GG, Luescher TF, von Schacky C, Conen D, Beer JH. Whole blood omega-3 fatty acid concentrations are inversely associated with blood pressure in young, healthy adults. J Hypertens. 2018 Jul;36(7):1548-1554.