Prebióticos y probióticos son útiles en pacientes con esteatohepatitis no alcohólica

La suplementación diaria con prebióticos y probióticos puede reducir la inflamación y aumentar la capacidad antioxidante en pacientes con esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), según un estudio poblacional iraní.

 

Qué es la  esteatohepatitis no alcohólica

Es una enfermedad hepática por depósito de grasa que puede progresar a cirrosis. Aunque en un principio se creyó que la esteatohepatitis se producía única y exclusivamente por el abuso crónico de alcohol, posteriormente los investigadores acuñaran el término esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) para los casos de esteatosis hepática con signos inflamatorios en pacientes no alcohólicos.

 

Suplementación para la oxidación e inflamación

La inflamación y el estrés oxidativo están estrechamente relacionados con la EHNA, mientras que se cree que los prebióticos y probióticos tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

En base a esto, los investigadores del Centro de Investigación de Seguridad Vial y la Universidad de Ciencias Médicas Tabriz de Irán realizaron un estudio para evaluar el impacto de los prebióticos y/o probióticos sobre los marcadores y el del estrés oxidativo y la inflamación en pacientes con EHNA.

Reunieron 75 participantes con EHNA y los dividieron en cuatro grupos de forma aleatoria. Cada participante del primer grupo recibió una cápsula de probióticos que contenían 20 millones de unidades formadoras de colonias (UFCs) de Bifidobacterium longum y Lactobacillus acidophilus a diario, mientras que en el segundo grupo cada uno recibió prebióticos en forma de 10 g de inulina diaria.

Aquellos del tercer grupo recibieron suplementación con prebióticos y probióticos todos los días y el cuarto grupo recibió placebo. El periodo de suplementación para todos los participantes fue de tres meses.

Los investigadores midieron los índices antropométricos, inflamatorios, oxidativos y antioxidantes antes y después de la intervención.

Informaron de que, en comparación con el grupo placebo, aquellos que tomaron prebióticos y/o probióticos experimentaron pérdida de peso, una reducción del IMC (índice de masa corporal, un valor que se calcula en base al peso y la estatura de la persona.), una circunferencia menor de cintura y caderas, una reducción del factor de necrosis tumoral alfa (FNT-α) y un aumento de los niveles séricos y capacidad antioxidante total.

No se observaron diferencias significativas de los parámetros mencionados entre los tres grupos de intervención, aunque la administración conjunta de los prebióticos y probióticos condujo a una notable reducción de la proteína C-reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP), en comparación con el resto de los grupos.

Además, no se observaron diferencias significativas entre los grupos en cuanto al marcador de estrés oxidativo malondialdehído (MDA) y el marcador de inflamación interleucina-6 (IL-6).

Los investigadores escribieron que este era uno de los pocos estudios en evaluar los efectos de los prebióticos y probióticos (individualmente y en conjunto) en pacientes con EHNA y también que “algunos aspectos de nuestro estudio, como el efecto de los probióticos y prebióticos y su administración conjunta sobre el estado del estrés oxidativo son, hasta donde sabemos, novedosos”.

 

Observaciones para consideraciones futuras

Sin embargo, no utilizaron una biopsia de hígado para determinar la severidad del EHNA de los pacientes. En su lugar, utilizaron un método no invasivo (imagen por ultrasonido del hígado y el conducto biliar) que podría haber afectado a las medidas de las intervenciones.

Además, no evaluaron las bacterias intestinales ni los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y el periodo de seguimiento fue corto.

Las observaciones les llevaron a señalar que “se necesitan investigaciones clínicas adicionales con muestras de gran tamaño y un periodo de seguimiento a largo plazo para esclarecer los efectos de los prebióticos, probióticos y su administración conjunta sobre los pacientes con EHNA”.

En conclusión, escribieron: “La suplementación con probióticos y/o prebióticos puede ser eficaz en la reducción de algunos marcadores antropométricos y de inflamación y puede aumentar la capacidad antioxidante total en pacientes con EHNA”.

“La administración conjunta de los probióticos y prebióticos es más efectiva que los probióticos y prebióticos por si solos en la modificación de la hs-CRP en pacientes con EHNA y los probióticos y/o prebióticos pueden considerarse una terapia complementaria para los pacientes con EHNA”.

 

Referencias

Javadi L, Khoshbaten M, Safaiyan A, Ghavami M, Abbasi MM, Gargari BP. Pro- and prebiotic effects on oxidative stress and inflammatory markers in non-alcoholic fatty liver disease. Asia Pac J Clin Nutr. 2018;27(5):1031-1039.